Sobre Gala
Dicen que tengo la mirada más peligrosa que la sonrisa, y puede que tengan razón. Soy Gala, veintidós años y sangre latina que se nota en cómo me muevo y en cómo abrazo. Disfruto de los encuentros sin postureo, de esos en los que se habla poco y se siente mucho. Ejerzo como escort en Valencia con una premisa innegociable: discreción absoluta y trato de verdad, nada automático. Recibo en Patraix, en un lugar íntimo y fácil de encontrar. Ven a comprobar si es cierto lo que dicen de mí.


