Sobre Lucienne
El buen sexo es aquel en el que todo fluye. No se trata de un físico perfecto ni de la postura ideal, sino de la química entre las personas, de dejarse llevar, de disfrutar, de estar presente en el momento y de sentir a la otra persona. Se trata de besar y reconocer, de tocar, saborear, experimentar y llegar al límite. No se trata de frustrarse buscando el orgasmo como meta final, sino de dejarse consumir por el fuego durante el proceso. ¿Quién no querría tocar el cielo con la punta de los dedos?


